Cherán, Michoacán, México, comunidad originaria P’urhépecha localizada en el corazón de la Meseta Purépecha, ubicada en la región denominada “Sierra o Bosque”, organizada en cuatro barrios. En nuestro contexto a nuestra comunidad se le conoce como “Cherán K’eri”, ello porque como comunidad originaria P’urhépecha cuenta con uno de los territorios más extensos. A la vez tiene una población indígena de las más numerosas y es una de las pocas comunidades indígenas con categoría de cabecera municipal.
Su origen se remonta a antes de la conformación del imperio Purépecha, por lo que es uno de los más antiguos centros de población. Cherán fue de las primeras poblaciones conquistadas por el imperio P’urhépecha. Posteriormente, en 1533, con la colonización española, se establecieron los misioneros franciscanos, quienes nombraron a nuestro pueblo con el nombre de “San Francisco Cherán” por medio del título Virreinal otorgada mediante Cédula Real por Carlos V, rey de España, con fecha de 29 de octubre de 1533 . El 20 de noviembre de 1861, de acuerdo a la ley territorial de 1861, nuestra comunidad toma la categoría de cabecera municipal.
Foto: Francisco Cucue, Archivo comunal de Cherán.
15 DE ABRIL DE 2011
“POR LA SEGURIDAD, LA JUSTICIA Y LA RECONSTITUCIÓN DEL TERRITORIO”
Al grito de ¡Ya basta!, la madrugada del 15 de abril de 2011, resultado del cansancio por parte de nuestra comunidad a tanta indiferencia, desprecio e impunidad por parte de las autoridades en turno de los distintos niveles de gobierno, por el conjunto de injusticias y tala criminal de nuestros recursos naturales, al sonido de las campanas de la iglesia del Calvario, el miedo, el egoísmo y la división interna que imperaban fueron superados por el coraje, la dignidad, la comunalidad y el amor a la vida, emprendiendo la lucha “por la seguridad, la justicia y la reconstitución de nuestros bosques”.
Felipe Calderón Hinojosa en 2006 siendo presidente de la República declara la guerra al crimen organizado, tomando como epicentro nuestro estado de Michoacán. Al verse amenazados los grupos criminales, multiplican sus espacios y modos de delinquir, con ello las injusticias y crímenes toman diferentes aristas. En nuestra comunidad lo que antes era una tala clandestina de nuestros recursos naturales ahora se convierte en una tala criminal, llegando a contabilizarse hasta 200 camiones de madera, y no conforme con talar el bosque, los iban quemando; muestra de ello es cómo el cerro “Pakarakua” estuvo incendiándose por más de un año (práctica que se veía en otras comunidades para enseguida realizar el cambio de uso de suelo).
Foto: Francisco Cucue, Archivo comunal de Cherán.
Ante dicho problema, se pidió en repetidas ocasiones la intervención de las autoridades estatales y federales, sin que hubiera respuesta seria por parte de éstas; al contrario, mostraron indiferencia y desprecio hacia nuestra comunidad y a las demandas justas y legítimas. Las autoridades evidenciaban su complicidad y mostraban su incapacidad para resolver el conflicto. Pareciera que al pedir su intervención o apoyo se burlaban, echándose la bolita y lavándose las manos unos a otros.
En una muestra de comunalidad, todos al grito unísono de ¡ya basta! dejamos las tareas cotidianas y nos convertimos en los defensores de nuestros recursos y de la vida misma. Es así como herederos de un modo de vida salimos a defender lo que nuestros antepasados nos han legado.
Organizados en 189 fogatas y cinco barricadas como modo de protección y resistencia, se rebasa a las autoridades de nuestro municipio, se rescata nuestro modo de organización a través de la conformación de una coordinación general, y días después, acompañados también por la ronda comunitaria y demás comisiones integradas por comuneros que, al igual que la población, se deciden entregar hasta la vida, por amor a la comunidad y a la madre tierra, volteamos la mirada a nuestras raíces para juntos poder afrontar dicha adversidad.
Foto: Francisco Cucue, Archivo comunal de Cherán.
El movimiento que esa madrugada emprendimos con el rostro cubierto, señal del temor y del sometimiento de nuestros pueblos, fue acompañado con la luz de las fogatas que poco a poco nos da la fuerza y el valor para mostrarnos sin ese paliacate, ello como muestra del amanecer ante las penumbras que vivíamos asediados por la maldad.
El horizonte es claro, por ello en 2011, al no tener garantías de seguridad, de justicia y de reconstitución del territorio por parte del estado, nuestro caminar sería la libre determinación, derecho establecido en la propia Carta Magna. Por ello a partir de dicha definición tomada en nuestra máxima instancia, que es la asamblea general, nuestro movimiento de resistencia caminó en dos piernas, una la que da pauta: la lucha político-comunitaria; y la otra: la lucha jurídica-comunitaria. El resultado de esta insurrección fue un nuevo consenso político fundado en dos pilares: no más partidos políticos y no más policía en Cherán, sí a un gobierno municipal basado en los usos y costumbres y sí a la ronda comunitaria.
Foto: Francisco Cucue, Archivo comunal de Cherán.
En 2012 nos convertimos en el primer municipio indígena en autogobernarse, en guiarnos por nuestros usos y costumbres, de acuerdo a nuestro modo de vida, con base en nuestra libre determinación como pueblo nativo u originario, dando vida a lo establecido en nuestra Constitución y en pactos internacionales y que hasta entonces era letra muerta. Como lo menciona el Doctor Orlando Aragón (quien acompaña con el Colectivo Emancipaciones nuestro caminar), “se hace el uso contrahegemónico del derecho, consiguiendo modificar desde su base el municipio y la arquitectura del Estado mexicano”. Cuando se comenzó la insurrección, no se contemplaba aún nuestra libre determinación, al inicio la lucha estaba centrada en la defensa del bosque, de nuestro territorio, de nuestras vidas, pero pronto el caminar nos fue clarificando el horizonte, y con ello se emprendió el proyecto político-comunitario desde nuestro modo de vida como pueblo nativo.
El caminar no ha sido nada fácil. En junio de 2011, cuando acudimos al Instituto Electoral de Michoacán (IEM) a exigir nuestro derecho, éste se declara incompetente, por lo que fue necesario recurrir mediante un juicio de demanda en la Sala Superior del Tribunal Electoral con sede en Toluca (Juicio para la Protección de los Derechos Político-Electorales del Ciudadano (JDC) con número SUP-JDC 9167/2011). La respuesta fue positiva, por lo que el 2 de noviembre de 2011 dicho tribunal mandata al IEM el desarrollo del proceso de nombramiento.
Foto: Francisco Cucue, Archivo comunal de Cherán.
La sentencia a la vez resuelve que el congreso local debe legislar y armonizar la constitución del estado con lo que establece la Carta Magna en dicho tema, por lo que para cumplir el mandato se reforma a “vapor” la Constitución Local. Pero desde nuestra consideración dejan de lado lo que se había logrado con el juicio anterior, dejándonos sin fundamentos para continuar nuestro proceso autonómico, y sin considerar el derecho a la consulta y a constituir nuestro modo de gobernarnos tradicionalmente. Por ello, tomando como argumento el no ser consultados para dicha reforma Constitucional, se decide impugnar por medio de un Juicio de Controversia Constitucional ante la Suprema Corte de la Nación contra del gobernador y del Congreso del estado de Michoacán. De manera histórica se nos da la razón y se reconoce que es necesario respetar el derecho a la consulta de nuestras comunidades.
A partir de ello se fueron ganando más batallas en el terreno jurídico. Por ejemplo, en 2015 se logró establecer en una ley estatal “la consulta previa, libre e informada”, ante el intento del Congreso del estado para aprobar la Ley de Mecanismos de Participación Ciudadana. En ella se reconoce el derecho a la consulta de los pueblos y comunidades indígenas, mecanismo que permite a las comunidades participar en la toma de decisiones a través de sus procedimientos tradicionales, ratificando el “carácter vinculante” de las consultas.
Foto: Francisco Cucue, Archivo comunal de Cherán.
En 2017, como un modo de solidaridad y de comunalidad, la lucha nos encuentra y aprovechando la visita de comunidades de nuestro estado y país, se desarrolla el primer encuentro de comunidades por la libre determinación en México, socializando experiencias y aprendiendo entre todos para fortalecer nuestras luchas. Es necesario enfatizar que Cherán no emprende una lucha por el poder ni por los recursos económicos de la comunidad, la lucha se da como un modo de defender nuestras vidas, nuestro territorio ante la ausencia o incapacidad del Estado mexicano para afrontar dicha problemática. Cabe mencionar que la clase política imperante y la mayoría de los medios de comunicación “oficialistas” durante los primeros meses se dedicaron a descalificar nuestro movimiento, señalando en 2011 a nuestra comunidad como “el prietito en el arroz” para el proceso electoral.
A doce años de aquel inicio de nuestra revolución, las condiciones son otras, si bien falta mucho por hacer y reconocemos que también hay tropiezos, hemos podido demostrar que con nuestro modo podemos organizarnos y dar muestras de trabajo en comunalidad defendiendo la vida. A doce años ya son 30 comunidades originarias en nuestro estado que determinaron caminar en su proceso autonómico y de autogobierno. En la Geografía de nuestra nación, cada día crece la inquietud por organizarse mediante el derecho a la libre determinación.
Foto: Francisco Cucue, Archivo comunal de Cherán.
Hoy se ha demostrado que sólo con base en nuestras raíces, en nuestra cosmovisión, pudimos afrontar dicha problemática, que lo que hemos construido no es nada nuevo. Nuestra comunidad, al igual que la mayoría de las comunidades indígenas, se ha caracterizado por la lucha milenaria en defensa de nuestro territorio, hemos demostrado ser una alternativa ante la adversidad actual, aún y con el proceso permanente de colonización de nuestros pueblos a razón de la falsa idea de civilizarnos viéndonos como obstáculo para el logro del “desarrollo” o la “modernidad” de nuestro país.
Cherán K’eri, abril 2023
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Cherán K’eri. Cherán el grande

