La música tradicional de Cherán es mucho más que una forma de entretenimiento: es una expresión viva de identidad, resistencia y memoria colectiva. La música en Cherán es una de las formas más potentes de preservar y transmitir la cultura purépecha. A través de los sonidos, ritmos e instrumentos tradicionales como el violín, guitarra de son y la tuba, se cuentan historias, se celebran fiestas y se enseñan valores comunitarios. Es una manera de decir: “Esto somos, esta es nuestra raíz”.
Desde el levantamiento del 2011, Cherán es símbolo de autonomía indígena. La música ha sido parte esencial de este proceso: acompaña marchas, celebraciones y rituales que refuerzan la unidad del pueblo. Es un medio para recordar su lucha, honrar a sus ancestros y fortalecer su proyecto de vida comunitaria.
La música tradicional se transmite de generación en generación, normalmente de manera oral. Esto mantiene vivas las lenguas originarias, los mitos y las costumbres que no están escritas, pero que siguen presentes en cada nota y cada canto.
La música tradicional de Cherán no sólo suena: habla, une, lucha y cura. Es una voz colectiva que resiste el olvido y reafirma la vida comunitaria.
Triunfo de Leco
Este canto es considerado un himno de nuestra comunidad, porque habla del general Casimiro Leco, oriundo de Cherán, quien defendió la región de los bandoleros o gavillas que se decían “revolucionarias” (1915), pero que sólo saqueaban, quemaban y cometían un sin fin de injusticias en nuestro territorio.
Popurrí Purhépecha
Esta orquesta es constituida por niños y niñas de Cherán que toman clases en la casa de la cultura de nuestra comunidad. El proyecto surgió en 2012, y actualmente el director es Mario Mejía.
El corpus
Esta melodía es una canción emblemática, se toca para acompañar la bajada de los panales. La celebración del corpus en Cherán es única, no hay otra comunidad donde se realice de esta forma el corpus. El director de esta orquesta Mintsita Purhepecha es el maestro Raúl Ceja.
✥ EL CORPUS EN CHERÁN K’ERI ✥
Fotos: Pedro Chávez
El “Corpus o Ritual: bajada de las Katarakuas o de los panales” es una de las tradiciones que nos otorga mayor identidad y sentido de pertenencia en nuestra comunidad… ¡Arishista!
Por investigación, y con base en testimonios orales de propios comuneros, dicha tradición puede tener sus orígenes a la par del establecimiento de nuestra población en su lugar actual. Refiere a un modo de gratitud a la madre naturaleza, los abuelos regalaban o cambiaban cosas pequeñas o en pequeñas cantidades (mojtakukua) como ejercicio de cohesión social o comunalidad (unión de sus barrios y comunidad). Se realizaba en el inicio del periodo de lluvias, otorgando cuidado y respeto a nuestra naturaleza, en sentido especial con lo que nos brindan nuestros bosques y refiriendo el valor a los “ojos de agua” que abastecían a nuestra comunidad. Con el paso del tiempo y luego de la “conquista”, y por ende del fenómeno social de “reelaboración sincrética”, se incorporó dicho ejercicio al “calendario litúrgico”, dando significado al “Corpus Christi”.
Hoy nos llena de orgullo e identidad dicha tradición y por ello reconocemos a los cargueros y a nuestros comuneros por su entrega y trabajo, ya que desde semanas antes dedican su tiempo para la recolección de los panales y construcción de las “Katarakuas”.
Nos preocupa que cada día se desvirtúe tan bonita tradición de respeto y gratitud a la madre naturaleza, al convertirse en un espacio de abuso del alcohol por parte de los menores de edad, o en ocasiones también ejerciendo el maltrato animal, olvidando el trueque (mojtakukua), faltando el respeto a las personas y abusando del tirar harina (tiempo atrás, sólo era costumbre poner un poco de harina a las encargadas de realizar los alimentos o quehaceres domésticos con el carguero, no a la población en general).
¡¡¡A VIVIR, CUIDAR Y FORTALECER NUESTRAS BONITAS TRADICIONES!!!
¡¡¡ARISHISTA!!!
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Cherán K’eri. Cherán el grande

